Desafío tercero: Polos opuestos (Saga "El Interrogador")
© A. Bial Le Métayer
Imagen: Flora Westbrook El interrogador Desafío tercero: Polos opuestos
La compañía de seguros "Franz LZ Insurances" no era uno de mis clientes más habituales. De hecho, si la memoria no me fallaba, apenas había tratado un par de veces con ellos. En cualquier caso y en cuanto le vi, reconocí de inmediato a su máximo responsable y dueño de la misma, Franz Lengyel Zsoldos, un tipo fornido y con una constitución física que imponía a pesar de su edad y de que, al menos sobre el papel, no estaba en servicio activo y su labor, en la mayoría de ocasiones, se reducía a tareas de escritorio. Pero, como se suele decir, "quien tuvo retuvo", y al señor Lengyel todavía le quedaban bastantes pruebas del estilo de vida activo y aventurero que había llevado.
Me citaron en una céntrica cafetería, y hablo en plural porque cuando llegué me di cuenta que Franz estaba acompañado. Sentado a su lado se encontraba un hombre de mediana edad, elegantemente vestido, que no cesaba de mirar su reloj, seguramente mostrando su disconformidad con mi retraso - culpa de mi desastroso Peugeot de nuevo - o también con el hecho de que el jefe de la "LZ Insurances" hubiese decidido acudir a mí. Me lo presentó como Paul Davis, al parecer un famoso investigador de relojes. Me senté a un lado de la mesa, entre los dos (ellos estaban uno frente al otro), y Franz comenzó a explicarme el motivo de mi presencia allí, entre notorios signos de desaprobación de Davis, como por ejemplo que prestaba más atención a su café que a lo que decía Franz, o que me miraba escrupulosamente, como incitándome a que comentase algo, o a que me sintiera incómodo. O ambas cosas a la vez.
- Paulina de Hoz es una famosa ladrona de joyas, de hecho, está especializada en relojes, en concreto en la marca que más beneficios aporta.